BREVE HISTORIA DEL VERMÚ

BREVE HISTORIA DEL VERMÚ

Hemos hablado en un post anterior sobre las 10 claves para entender el retorno del vermú pero ahora vamos a intentar profundizar algo más en su historia, adentrarnos en sus raíces y conocer mejor esta bebida.

Composición

El vermú se compone de una base de vino (75%), agua, alcohol (entre 14,5 grados como mínimo y 22 grados como máximo) y una mezcla de diferentes plantas y botánicos. Opcionalmente puede añadírsele azúcar caramelizado para darle color y reducir la amargura. Se emplean hierbas amargas como el ajenjo, la angélica, la artemisa, el lúpulo, el ruibarbo, la quina, el camedrio, etc. y otras que aportan sabores más dulces como el anís estrellado, la canela, la nuez moscada, la vainilla… Así hasta más de 30 diferentes variedades de hierbas y especias que hoy en día pueden llegar a los 100 botánicos. No hay una única receta para elaborar el vermú, cada productor tiene su propia fórmula, muchas veces secreta, sobre las diferentes hierbas y especias que utilizará, sus proporciones y el proceso de maceración o infusionado empleado en su elaboración.

Origen   


El hecho de añadir botánicos tiene diferentes causas: para prolongar su conservación, para mejorar el sabor, para dotarlo de propiedades medicinales, por creencias religiosas, etc. Vestigios paleontológicos encontrados prueban que el hombre del neolítico (4.000 años a.C.) ya producía un vino aromatizado, prensando las uvas recogidas de viñas silvestres con bayas de saúco y de zarza. Sin embargo, se considera que fueron los griegos primero y después los romanos quienes convirtieron la mixtura de hierbas y vino y la aromatización, en arte. Homero habla en sus poemas de mezclar el vino con miel y harina y diluirlo con agua antes de consumirlo. Normalmente se agregaban estos elementos para reducir la aspereza de ciertos vinos. Beberlo puro era considerado cosa de “bárbaros”, hacía perder la cabeza y provocaba peleas y desgracias. Aunque algunos mencionan a Hipócrates como el inventor del vermú al añadir hierbas al vino con fines medicinales, otros, en cambio, consideran que no hay suficientes testimonios que así lo acrediten.

El término “Vermú”.

Tal vez, la mejor pista sobre el posible origen del vermú debamos buscarla en sus distintas acepciones: vermú, vermut, vermout, vermouth, wermut. El término vermú o vermut en castellano procede del francés vermout o vermouth, que a su vez tiene su origen en la voz alemana del siglo XVI wermut, cuyo significado es ajenjo. Por tanto, parece que el origen del famoso brebaje lo encontramos aquí, en Europa.

Popularización del Vermú